| Una de las estrategias de las organizaciones
narco-terroristas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - FARC y Ejército de Liberación Nacional
- ELN, en la cruenta guerra que le han declarado al Estado y al Pueblo Colombiano, es el secuestro de
soldados y policías desde hace varios años, ya sea en los asaltos masivos que realizan contra bases
militares y puestos de policía, o en las diferentes carreteras y vías por donde se desplazan en forma
individual. |
| Buscan entonces estas organizaciones terroristas, que el Estado Colombiano
claudique ante sus pretenciones, condicionándolas con la liberación de estos jóvenes que arriesgaron
sus vidas en defensa de las instituciones y de la soberanía. |
| Aunque
parezca increible, a comienzos del siglo XXI, estos colombianos
permanecen en campos de concentración,
algunos desde hace más de tres años, en condiciones que
recuerdan los pavorosos campos de concentración nazis
de la segunda guerra mundial, ante la indiferencia de
la comunidad internacional. |
| De muchos de los 528 militares y policías secuestrados nunca se volvieron a
tener pruebas de supervivencia, por lo que se presume que fueron asesinados impúnemente, y otros, escapando
después de largos años de cautiverio han sido también asesinados cobardemente en su intento por recobrar
la libertad. |
| El Estado y el Pueblo de Colombia esperan que haya una enfática manifestación de
las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos y diferentes ONG condenando esas organizaciones
terroristas y criminales que en nombre de los colombianos pretenden reivindicar la justicia social. |
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